Selectividad Madrid. EFE.

“Va a ser la selectividad más cara de la historia de la Comunitat”

Carmen Beviá llama a la tranquilidad de los estudiantes y asegura que “todo el mundo está volcado” para que la selectividad sea segura

La selectividad 2020 va a ser atípica. Y no solo por las medidas que se van a tomar a causa de la crisis sanitaria, sino también por los costes que esto va a generar. La Secretaria Autonómica de Universidades e Investigación y presidenta de la Comisión Gestora de las EBAU, Carmen Beviá, no duda en afirmar que “va a ser la selectividad más cara de la historia de la Comunitat”.

Eso sí, llama a la tranquilidad de los estudiantes y explica que todo lo que a ellos no les concierne está controlado. Unos 24.000 alumnos se enfrentarán entre mañana y el jueves a los exámenes que quizás definan su futuro. La novedad de este año, que los realizarán en sus propios institutos. Hasta 470 centros albergarán las pruebas de una selectividad que ha sido víctima de una pandemia que aún hoy azota a la Comunitat Valenciana.

Las medidas de seguridad están sobre la mesa, ¿pero va a ser posible garantizarlas todas?

Por partes. La distancia es perfectamente posible. En todos los centros se ha tenido en cuenta la distancia de entre un metro y medio y dos. Y esto era importante. Ahora dicen que si no cumples la distancia, puedes estar con la mascarilla. Pero pensamos que para una prueba que ya supone un estrés adicional, llevarla podía ser un poco complicado para el estudiante. Cuando estén sentados podrán quitársela y se la pondrán cuando pregunten alguna duda a algún miembro del Tribunal. También hemos mandado gel hidroalcohólico para que haya en cada aula y en la entrada del centro. En la entrada también habrá una persona de seguridad que nos proporcionará la Conselleria de Justicia a través de Emergencias. A ser posible, siempre un Policía Local. A los cuatro o cinco institutos con más de 10 alumnos les ofrecimos más seguridad, pero casi ninguno la ha pedido. En general, la media es de unos 50 estudiantes, que es muy fácil de controlar.

Carmen Beviá.Siendo 24.000 los alumnos que van a realizar las pruebas este año, ¿no será difícil evitar aglomeraciones?

No. El instituto que más tiene son 200. Estos suelen ser muy grandes, con muchas puertas de entrada y muchas zonas. Lo que han hecho es dividir las zonas del centro y dar instrucciones de por qué puerta ha de entrar cada estudiante. Las aglomeraciones se pueden producir en la entrada al centro, por lo que entrarán de forma escalonada. Unos pueden llegar 45 minutos antes, otros 30 y otros 15. Cada centro, teniendo en cuenta sus características, ha diseñado un plan para evitar aglomeraciones. También se han acondicionado zonas de descanso para que puedan comer. Personalmente, no estoy preocupada por las aglomeraciones y creo que no se van a dar.

¿Qué otras alternativas había a parte de realizar las EBAU en los propios institutos?

Inicialmente, barajamos la posibilidad de hacerlo como todos los años en las universidades. No era una cuestión de espacio, ya que están cerradas y las teníamos enteras para hacer las pruebas y distribuir a los estudiantes respetando la distancia de seguridad. Pero tanto Emergencias como Sanidad nos dijeron que aunque hubiese muchísimas aulas y pudiésemos separarlos, coordinar la llegada de todos los estudiantes iba a ser difícil. Además, la decisión se tomó hace tiempo con las circunstancias que había entonces. Por ejemplo, los autobuses podían ir a un cuarto de su capacidad. La otra posibilidad que barajábamos era hacerlo en centros grandes como recintos feriales, pero nos dijeron que era peor aún. Es complicado asegurar que no se van a producir aglomeraciones.

Si hubiese brotes a raíz de las pruebas, ¿sobre quién recae la responsabilidad?

Bueno, la responsabilidad sería de la Conselleria, que ha decidido hacer las pruebas. Evidentemente. Eso sí, creo que no teníamos otra opción. La otra alternativa era haber eliminado totalmente las pruebas. Se hiciesen como se hiciesen, hemos elegido la opción que menos riesgo tiene. El ‘no riesgo’ hubiese sido no hacerlas y eso no era lo que querían estudiantes y familias. Querían examinarse.

Una viróloga, Margarita del Val, decía en XLSemanal que "la selectividad conlleva un alto riesgo de contagio para las familias, se tomen las medidas que se tomen”. ¿Está de acuerdo?

A ver, la especialista es ella. Yo no puedo decir si está en lo cierto o no. No soy viróloga. Hemos tomado todas las medidas de precaución: gel, lavado de manos, nuestra campaña publicitaria sobre las EBAU… Yo hablé con una viróloga del CSIC, de la Universitat de València, y me dijo que hay que insistir mucho en esas medidas. Y es lo que estamos haciendo. Sí que es mi responsabilidad garantizar que estoy haciendo todo lo posible para que las medidas se cumplan. 

Selectividad Madrid. EFE.

¿Crees que la crisis y esta nueva forma de realizar la selectividad puede afectar negativamente al rendimiento de los alumnos?

Yo creo que todo lo contrario. Van a estar en un ambiente que conocen y no tienen el estrés de examinarse en un espacio desconocido, que siempre es difícil. Evidentemente, es un examen muy importante y el estudiante está estrenado. Más aún por la pandemia que estamos pasando. Por otra parte, se han tomado medidas para favorecer que ese estrés sea mínimo. Entendemos que el último semestre del curso ha sido complicado. Esto se ha trasladado en la propuesta de cómo tiene que ser el examen. Hay más optatividad y se darán facilidades. No han llevado un aprendizaje normal como en otros años y eso se ha tenido en cuenta para ayudar al estudiante. Cabe destacar que organizar esto en 470 centros diferentes nos ha dado mucho trabajo, pero nos reconforta el agradecimiento de las familias y de los estudiantes.

Ese trabajo hay que pagarlo. Al coste que suelen tener las pruebas se les añade el de garantizar las medidas de protección y el pago a esos más de 2.000 vigilantes no correctores. ¿Va a ser la selectividad más cara de la historia de la Comunitat Valenciana?

Efectivamente, va a ser la selectividad más cara de la historia de la Comunitat. Todo son extras. Al gasto normal hay que añadirle el de las mascarillas y los geles, el pago de los vigilantes y coordinadores de los centros, el aire acondicionado a aquellos institutos que no lo tienen… Todo son gastos de más.

Por último, ¿qué mensaje mandaría a los alumnos y alumnas?

El mensaje es que estén tranquilos, que piensen solamente en su examen y que de todo lo demás nos encargamos nosotros, sus centros, coordinadores, profesores… Está todo el mundo volcado. En lo único que tienen que pensar es en estudiar, en dar este sprint final y que no se preocupen de todo lo demás.

Un artículo de Xema Tarazona

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